La cuperosis puede desencadenarse por varios factores:
Calor (incluyendo los baños de agua caliente)
Ejercicios intensos
Uso de cosméticos irritantes y otros artículos de tocador
Luz solar
Viento
Frío intenso
Comidas y bebidas calientes o picantes
Tomar alcohol
Menopausia y embarazo
Estrés (tensión)
Uso de esteroides en la cara por mucho tiempo