Falta de higiene, cambios poco frecuentes y/o sin las medidas de aseo complementarias: Los cambios poco frecuentes y la falta de aireamiento provocan un aumento de la humedad y temperatura de la piel y la consiguiente maceración.
Cuidados cosméticos poco adecuados o poco efectivos.
Se debe evitar los productos que no estén adaptados a la piel del bebé, como los jabones y detergentes antisépticos, estos pueden aumentar el problema.
La utilización para la higiene de medicamentos inadecuados, es decir medicamentos que pueden desencadenar irritación de la piel, como antihistamínicos, antibióticos, sulfamidas, etc.
Los niños con dermatitis atópica o seborreica tienen mayor tendencia a sufrir dermatitis del pañal.
Las infecciones secundarias por hongos (Candida albicans). La candidiasis es bastante frecuente y debe sospecharse cuando la dermatitis no responde a los tratamientos habituales.
La administración de antibióticos de amplio espectro provoca un aumento de hongos complicando la dermatitis.
Una alimentación con exceso de proteínas en niños mayores. Ya que el exceso de proteínas en la alimentación aumenta la acidez en las heces, provocando irritación.
Otras causas: Enfermedades intestinales que provoquen diarrea, infecciones urinarias, infecciones respiratorias, fiebre, etc., pueden ser factores desencadenantes o agravantes del problema.